La familia Monreal construye un legado en CFBISD

Para la familia Monreal, el Distrito Escolar de Carrollton-Farmers Branch (CFBISD) no es solo el lugar donde trabajan, también es su hogar. Con casi 55 años de presencia combinada en el distrito, su historia está tejida de dedicación, orgullo por su herencia y una pasión por marcar la diferencia en la vida de los estudiantes.

Victor Monreal, el patriarca, ha sido maestro de español en Creekview High School durante 27 años. A diferencia de su propia infancia, cuando casi no había ejemplos hispanos a seguir, él está decidido a ser ese ejemplo para sus alumnos.

"No tuve muchos maestros hispanos mientras crecía," comparte. "Por eso me enorgullece ser ese modelo ahora. Si puedo cambiar la vida de un solo estudiante, soy feliz. Si puedo impactar a muchos, es aún mejor."

Creciendo en un hogar hispano, Victor aprendió desde pequeño a valorar la educación. Hoy en día, conecta con sus 175 estudiantes compartiendo historias de su infancia y las tradiciones de su familia.

"No se trata solo de enseñar español," dice. "Se trata de mostrarles a los estudiantes que pueden tener éxito porque alguien que se parece a ellos lo logró."

Virginia Monreal, esposa de Victor, ha sido una presencia constante en CFBISD desde 1999. Como secretaria del director ejecutivo de Servicios Estudiantiles, es con frecuencia la primera voz reconfortante que escuchan los padres que hablan español cuando llaman al distrito.

"Cuando un padre se da cuenta de que hablo español, puedo sentir su alivio," comenta. "Saben que los entiendo y que quiero ayudar."

Virginia, quien creció en El Paso, aprecia profundamente las tradiciones familiares como comer pozole juntos o disfrutar de un chocolate Abuelita durante las fiestas. Su historia con Victor comenzó cuando él le pidió un baile, y hasta el día de hoy todavía disfrutan bailar música tejana en la cocina.
"Amamos nuestra cultura: la música, la comida, el estar juntos," dice entre risas.

Su hijo, Victor Andrés, sigue los pasos de sus padres como maestro de estudios sociales de primer año y entrenador de varios deportes en Perry Middle School. Conocido por saludar a los estudiantes durante los cambios de clase, está fortaleciendo relaciones cercanas con sus estudiantes.

Su hermana, Ariana Monreal, también está dejando huella como estudiante de tercer año en Creekview High School, se distingue en orquesta, coro y mariachi. Sueña con seguir los pasos de su padre y su hermano asistiendo a la Universidad del Norte de Texas y regresar a CFBISD como directora de orquesta.

La historia de la familia Monreal demuestra cómo la cultura puede enriquecer a una comunidad. Su legado inspira a la próxima generación a soñar grande.